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Entrega de la Biznaga de AOSMA a Miguel Ángel Santos Guerra y homenaje a las orientadoras y a los orientadores que, hace veinte años, iniciaron la orientación educativa en los IES

Escrito por Antonio Cervan Medina el 03 Febrero 2013.

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            La tarde del día 1 de febrero estuvo llena de actividad emotiva para las asociadas y asociados de AOSMA. Nos reunimos en el Ámbito Cultural del Corte Inglés para expresar nuestro reconocimiento a las compañeras y a los compañeros que, patient hace 20 años, link iniciaron la orientación educativa en los institutos de educación secundaria y para conceder al profesor Miguel Ángel Santos Guerra la Biznaga de AOSMA, distinción con la que nuestra asociación reconoce su extraordinaria labor en el campo de la educación.

            Miguel Ángel Santos Guerra, que ha concluido su vida laboral como docente por haber llegado a lo que él denomina “jubilación forzosa”, es maestro de maestros y de orientadores. Por eso, aprendimos y disfrutamos con su conferencia “Orientación educativa: 20 años contribuyendo al éxito escolar en los institutos de Málaga”.

            Manuel Alberto Pérez Sánchez, presidente de AOSMA, hizo una estupenda presentación de Miguel Ángel Santos Guerra en la que describió su impresionante curriculum dedicado a la educación. A continuación, Miguel Ángel Santos Guerra desarrolló una conferencia que subtituló “Un ramo de rosas para los orientadores y orientadoras de Málaga”.

            Según Miguel Ángel, el ramo de rosas representa los 20 años de orientación educativa en los institutos de educación secundaria y en él hay rosas rojas, blancas, amarillas y fucsias.

            Las rosas rojas representarían las dificultades, problemas, sinsabores y hasta lágrimas que los orientadores y orientadoras de institutos han tenido que experimentar a lo largo de estos veinte años. Entre estas rosas rojas estarían legisladores obsesivos, inspectores pusilánimes, directores celosos, profesorado escéptico, padres y madres despistados, multitud de tareas para una persona, soledad institucional, sexismo solapado,…

            En el ramo hay rosas blancas, que representan la sabiduría y la tarea bien hecha. De estas, según Miguel Ángel Santos, ha habido muchas: haber pasado de la concepción clínica a la concepción pedagógica, de la aplicación masiva de tests a la intervención educativa colegiada, del atrincheramiento en el despacho al recorrido habitual por pasillos, clases y recreos, del reino de lo cognitivo al reino de lo afectivo. También son rosas blancas el que los orientadores hayamos descubierto que, para orientar bien, es preciso diagnosticar con rigor la situación, que es necesario conocer, con precisión, el contexto en el que se instala el proceso orientador, que hayamos enseñado que, para hacer una buena orientación, hace falta atender a la diversidad o que las orientadoras y orientadores han realizado, durante estos años, estudios ambiciosos y tesis doctorales brillantes que han permitido comprender el fenómeno de la orientación educativa.

            Las rosas amarillas del ramo representan el compromiso de los orientadores y orientadoras. Según este compromiso, somos los mejores aliados que puede encontrar un estudioso que desee realizar una investigación o una innovación en el instituto, también hemos demostrado que somos los mayores facilitadores de ayuda para el alumnado que la demanda y que nos implicamos totalmente en la labor orientadora, siendo conscientes de que es una tarea muy difícil.

            En el ramo también hay rosas fucsias. Estas representan el compromiso de mejora. Según él, para mejorar, hace falta poner, constantemente, en tela de juicio lo que se hace porque “las rutinas son el cáncer de las instituciones”. Para mejorar, tendremos que evaluar, con rigor, las prácticas que realizamos en nuestra diaria labor de orientación. También tenemos que tener claro que, para mejorar, es preciso mantener un espíritu optimista que nos haga pensar que, realmente, se puede avanzar. La última de las rosas fucsias nos recuerda, según Miguel Ángel Santos, que las orientadoras y los orientadores aumentaremos nuestra autoridad por el amor a nuestra tarea y a los destinatarios de la misma.

            Al finalizar la conferencia, Miguel Ángel Santos Guerra regaló a las orientadoras y orientadores de Málaga un ramo de rosas rojas, blancas, amarillas y fucsias y recibió, de manos del presidente de AOSMA, la Biznaga por la que la Asociación de Orientadores y Orientadoras de Málaga le reconoce su magisterio y la magnífica tarea que ha realizado.

            A continuación Manuel Alberto Pérez Sánchez nombró a los orientadores y orientadoras que, hace 20 años, iniciaron la orientación educativa en los institutos de educación secundaria de Málaga. Estos "pioneros" y "pioneras" son Concha Hidalgo, Concha García de Sola, Mª Carmen Ibáñez, Miguela Cano, Belén Cano, Pepa Cabello, Enrique Gallardo, María José García Marqués, Inma Pareja, Inma Arroyo, Ana Cobos, Araceli Suárez, Lourdes Martínez, David Moreno, Pepe Melero, Miguel Ángel Moncayo, Juana Godoy, Ana Peláez, Mª Gracia Clavero, Alfonso Luis, José Galiano, Puri Podadera y Mª del Mar López. En su representación, el compañero José Melero recordó los sinsabores, alegrías y experiencias en general que han experimentado estos pioneros de la orientación educativa durante este largo período de tiempo. Nuestro más sincero reconocimiento para ellas y para ellos.

 

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